Introducción

Las unidades de almacenamiento son las que contienen toda la información de nuestro equipo, esta pieza clave tan importante puede encontrarse de diferentes formas, tamaños y tipos de conexión, pero ¿Cuál es la mejor configuración para nuestro sistema de almacenamiento?

Para comenzar daremos una breve introducción a la definición de almacenamiento y los tipos de almacenamiento de nuestro equipo.

 

1.     Definición

El almacenamiento o la memoria de un equipo se divide en 2 partes, memoria principal y memoria secundaria.

Memoria primaria/principal: Es la memoria donde se almacenan temporalmente tanto los datos como los programas que la CPU está procesando en ese momento, a esta información se les denominan datos volátiles (cuando se le corta el suministro de energía se borran y se pierden.) Este tipo de almacenamiento es el que usa los procesadores o las memorias RAM. Os dejamos un enlace aquí por si queréis refrescar estos componentes.

 

Memoria secundaria o auxiliar: La memoria secundaria es el conjunto de dispositivos y soportes de almacenamiento de datos que conforman el subsistema de la memoria junto con la memoria primaria. Esta puede ser los Discos duros HDD, SSD, Híbridos, memorias USB, etc. Este tipo de almacenamiento no es volátil, sino que se guarda y almacena indefinidamente hasta que decidamos volver a utilizarla. Es precisamente la memoria secundaria de la que vamos a hablar hoy.

 

2.     HDD

Una unidad de disco rígido o HDD por sus siglas en inglés (Hard Disk Drive) es una unidad de almacenamiento de datos que emplea un sistema de grabación magnética para almacenar y recuperar archivos. Se compone por una caja de metal donde contiene una serie de platos o discos rígidos unidos por un eje que da vueltas y un cabezal de lectura y escritura en cada uno de los platos, esta información se trasmite a nuestro ordenador una vez leída y listo, ya tenemos esa información en pantalla.

 

La principal característica de este sistema de almacenamiento es el bajo coste por la cantidad de almacenamiento que contiene, pero al ser una unidad mecánica puede llegar a ser algo más lenta que sus nuevas sucesoras y también menos resistentes a golpes, temperaturas y desgaste por uso.

3.     SSD

Una unidad de estado sólido o SSD por sus siglas en inglés (Solid State Drive) es un dispositivo de almacenamiento de datos que usa unidades de memoria flash/NAND conectadas entre sí en paralelo y un controlador interno que se encarga de gestionar y unir los módulos para hacer llegar la información a nuestro equipo.

 

La principal característica de este sistema de almacenamiento es que al ser totalmente electrónico y no requerir de ninguna pieza mecánica, son mucho más rápidas y también más duraderas. También son más caras dada su complejidad de construcción.

 

Con respecto a los SSD podríamos dividirlos en 2 familias:

Basadas en DRAM, diremos (aunque no exactamente) que es como una memoria RAM extra solo para nuestra unidad de almacenamiento HDD. De esta forma lo que hace es ayudar a nuestro HDD a realizar cargas más rápidas haciendo así una memoria híbrida con lo mejor de los 2 mundos (la velocidad de los SSD y la capacidad de los HDD). Este tipo de memorias son de las menos comercializadas por las compañías y raramente se encuentra, pero aquí tenéis una por si queréis comprarla.

 

En segundo lugar, tenemos las basadas en Flash NAND, las más comercializadas, que diremos (aunque no exactamente) que consta de memorias flash conectadas en paralelo, generan una capacidad y velocidad muy significativas y son las que normalmente solemos encontrar. Esta versión de SSD tiene un almacenamiento mayor con respeto a la DRAM.

  

4        Tecnología de almacenamiento

HDD

La tecnología de almacenamiento para los HDD consta de unos discos y unas agujas por cada lado de los discos que leen la información con la rotación de estos. Este tipo de lectura es algo lenta pero muy compactable por lo que se puede guardar gran cantidad de información en este tipo de dispositivos.

SSD

La tecnología de almacenamiento de este tipo de unidad es en celdas conectadas entre sí que envía un impulso eléctrico para buscar la información. Este tipo de tecnología es mucho más rápida y actualmente empieza a ser más compactable gracias a la tecnología de almacenamiento por celda de bits de los cuales existen actualmente 5, pero el quinto sigue en desarrollo.

 

Sin profundizar demasiado diremos que:

SLC: Es una tecnología de almacenamiento muy rápida y resistente, pero con una capacidad muy baja, ya que solo puede almacenar 1 bits por celda y un coste muy alto de fabricación. Son por tanto caras, pero muy resistentes.

 

MLC: Es un tipo de tecnología más lenta y menos resistente que la anterior con el beneficio de poder almacenar 2 bits por celda. Al ser un tipo de fabricación más barata y almacenar más información es algo más económica, pero se merma su resistencia.

 

TLC: Actualmente es la más usada, como en la anterior, su velocidad es un poco más lenta y su resistencia está levemente mermada, pero, por el contrario, partida puede almacenar 3 bits por celda, por lo que aún son más baratas. Esta es la cuestión por la que lo SSD últimamente han bajado de precio y subido en capacidad dando, aun así, una buena velocidad de lectura.

 

QLC: Es una tecnología en la que se puede almacenar 4 bits por celda, pero volvemos a las mismas restricciones que las anteriores, menor velocidad y un tiempo menor de vida (este aspecto se refiere a la escritura de los datos, no de la lectura).

 

PLC: Es una tecnología aún en desarrollo en 2019 por la compañía Toshiba. Este tipo de tecnología reporta las mismas mejoras y carencia que todas las anteriores, mayor capacidad a menor precio, pero también menor velocidad y menos tiempo de vida útil, sin embargo, este tipo de tecnología se conectará con PCI-E 4.0 y con esta, una tecnología mejor de trasmisión de la información. Pero esto es hablar de un futuro cercano aún incierto.

 

5        Interno y Externo

 

La siguiente característica de las unidades de almacenamiento es que sean internos o externos y esta característica se puede encontrar tanto en los HDD como en los SSD.

Las unidades internas son usadas como disco duro primario de nuestro equipo, su característica es que siempre estarán conectadas al equipo y aunque se pueden desconectar en cualquier momento, no es necesario. Además, estas tienen un tipo de conexión diferente a las externas que veremos más adelante.

 

Las Unidades Externas son usadas como disco duro secundario para guardar archivos que no vamos a usar constantemente como fotos o vídeos para evitar el colapso del disco principal. Estas se conectarán con otro tipo de conexión diferente como el USB.

 

6        Conexión

Para el almacenamiento externo, consta de un disco duro, ya sea HDD o SSD, metido en una caja con una conexión del disco a la caja y de la caja al equipo mediante un cable USB o wifi en las más modernas.

HDD: La conexión de los discos duros pueden ser 2, las IDE, más antiguas y la Serial ATA o SATA, ya sea generación 1, 2 o 3. Estas últimas se diferencian en la mejora de transferencia de datos, siendo la más rápida y pudiendo alcanzar los 6 Gb/s, el SATA III o micro SATA con las mismas características y generaciones.

En segundo lugar, ya en desuso, tenemos la conexión IDE mucho más antiguo y con una velocidad de transferencia baja.

 

SSD: Para la conexión de los discos duros de estado sólido, podemos encontrar los de conexión Serial ATA o SATA, como la anterior, capaz de mover una buena cantidad de información. Hay que tener en cuenta que un SSD conectado a un cable SATA sigue siendo más rápido que un HDD ya que al ser sólido y no tener que mover agujas y disco se accede a la información de una forma más rápida gracias a la estructura interior de los SSD. La contrapartida es que tiene un límite de transferencia y necesitan siempre de una segunda conexión para la energía.

Por otra parte, podemos conectarlos por PCi-Express o también llamados PCIE. Es otro tipo de conexión a la placa base que funciona de un modo mucho más directo y con un flujo de datos mayor al SATA (siempre teniendo en cuenta la generación, a mayor generación, mayor velocidad…). Este tipo de conexión que siempre se había usado para conectar tarjetas gráficas o de sonido, (dado la gran cantidad de datos que mueve por segundo), desde hace “poco tiempo” han comenzado a utilizarse para el almacenamiento sólido dando un resultado excelente en prestación de velocidad. Dato curioso, siempre que te lo permita el tamaño podrás conectar cualquier componente a cualquier conexión PCI-E cuando la ranura no sea más pequeña que el conector.

 

La conexión M.2 es más un factor de forma que una conexión en sí. Es una vertiente de la conexión PCIE o SATA 3 (no confundir con la conexión clásica de SATAIII, ya que esta es más pequeña pero tendrá la misma velocidad) enfocada a un tamaño más reducido y dando unos resultados excelentes en cuanto a velocidad, energía de alimentación y por supuesto en tamaño, ya que la mayoría de estas memorias tienen el tamaño de un paquete de chicles y poseen una capacidad muy alta, haciendo de ellas una buena elección sobre todo en portátiles, pero no en exclusiva, pues las placas bases de última generación ya llevan incluidas este tipo de conexiones, incluso más de una para conectar los M.2, SATA o PCIE.

 

Otra vertiente de estos SSD M.2 son las llamadas memorias NVMe. Estas utilizan la tecnología DRAM y NAND para alcanzar velocidades aún más altas con su correspondiente subida de precio.

 

Sin entrar mucho en detalles para no liaros, deberéis tener en cuenta las especificaciones de generación y conexión con este tipo para conseguir unos resultados óptimos, así que si tenéis dudas acudid a un especialista como en nuestro chat.

7        Conclusión

Supongo que no voy a contaros un gran secreto al respecto, pero si os ayudaré a respaldaros en vuestra decisión.

Las memorias SSD son mucho más rápidas y compactas que un almacenamiento HDD, pero también más caras en cuanto a precio por MB. Si la pregunta es ¿Me renta cambiar mi HDD de 1TB (1000GB) por 1 TB de SSD? Te responderé que, si quieres tiempos de cargas más cortos, por supuesto que sí, pero el precio por MB debes de sopesarlo. No lo cambies, amplíalo añadiéndole los 2.

 

La configuración más recomendada y probada es la de usar 2 unidades, un HDD con buena capacidad y una segunda unidad para meter las aplicaciones y juegos que necesitemos de una velocidad mayor. En algunos casos podemos comprar un SSD PCI-E de 128 GB por menos de 40€ e instalar nuestro sistema operativo y nos sobra para meter 1 o 2 juegos favoritos.

 

La segunda configuración más recomendad sería comprar un SSD Intel Optane y adaptarlo a nuestro equipo con un HDD de gran tamaño. Esto crearía un hibrido que no llega a la velocidad de los SSD actuales pero que da unas prestaciones muy buenas.

 

Importante, mirad siempre primero la conexión de vuestra Placa Base para saber el tipo de conexión del que dispone, si queréis saber más aquí tenemos la guía de Placas Base donde encontraréis información muy útil o podéis contactar vía E-mail, Chat o por teléfono con los técnicos de Gaming Computer para que te ayuden en la toma de decisión.

 

Por último, elegid en función del tipo de tecnología en cuestión de SSD MLC. Quizás es una versión más óptima en cuestión de Resistencia/capacidad x velocidad, pero siempre podréis ver otras perspectivas desde vuestro punto de vista o de la configuración del equipo que tengáis.

 

Espero que os guste esta guía y que os parezca útil, si es así comentad y difundid por redes sociales.